¿Loca yo?: el monólogo que rescata la voz de una mujer indigente, confronta la violencia y devuelve a escena una historia nacida en las calles del centro de San Salvador.
¿Loca yo? es un monólogo escrito y protagonizado por Lidia Ocampo, que rescata la historia de Anastasia: una mujer indigente que alguna vez fue una actriz talentosa y que hoy transita entre el recuerdo, la fantasía y la denuncia. Desde la calle, Anastasia habla con su amiga imaginaria, enfrenta al abusador del semáforo, se maquilla con lo que encuentra en los basureros y reclama, aun en la locura, su derecho a existir. La obra nació en un taller de dramaturgia en TNT Chalatenango, donde Lidia comenzó a transformar un recuerdo en una voz escénica. Con el tiempo, el texto creció y se fortaleció gracias a procesos de lectura, exploración y acompañamiento creativo. En su desarrollo participaron personas clave como Luna Bella, quien brindó apoyo logístico, y David Osegueda, quien acompañó musicalmente y digitalizó las canciones compuestas por Ocampo. El estreno se realizó en el Centro Cultural Leyla, espacio que ha acogido el crecimiento del montaje y su conexión con el público. La música en vivo de Fabio Rivas Rivera aporta una energía vital que convierte la armónica en un pulso emocional dentro de la obra. La producción está a cargo de Gritos de Mujeres Teatro, colectivo fundado por Ocampo para visibilizar historias que nacen desde la memoria, la calle y la resistencia cotidiana. ¿Loca yo? es un grito poético contra la violencia, la marginación y el olvido. Una sátira que se ríe, se desgarra y se levanta.
CINEAGOSTO 2026
Revista Cinco sv
8/22/20263 min read


¿Loca yo?: el monólogo que rescata la voz de una mujer indigente, confronta la violencia y devuelve a escena una historia nacida en las calles del centro de San Salvador.
Hay historias que no nacen en los escenarios, sino en las aceras. Historias que se recogen del suelo, de los cartones viejos, del olor a café compartido en una cuneta. ¿Loca yo?, el monólogo escrito y protagonizado por Lidia Ocampo, es una de esas historias: una que la ciudad quiso borrar, pero que el teatro decidió recuperar. Anastasia —la protagonista— fue una actriz talentosa. Hoy es una mujer indigente que transita entre el recuerdo, la fantasía y la denuncia. Habla con “la pulga”, enfrenta al abusador que la acecha desde un semáforo, se maquilla con lo que encuentra en los basureros, desayuna aire. En su delirio hay lucidez; en su humor negro, verdad.
La obra es un grito poético contra la violencia, la marginación y el olvido. Una sátira que se ríe, se desgarra y se levanta.
El origen: una niña que observaba la calle y una mujer que no pudo olvidarla
La historia de Anastasia comenzó mucho antes del taller de dramaturgia. Comenzó en la infancia de Lidia, en la forma en que miraba a las personas en situación de calle. Ella lo recuerda así: “Las personas en situación de calle siempre me han conmovido; desde pequeña las observaba con detenimiento. Mi mamá solía ayudar a los niños de la calle, los invitaba a comer en casa, y eso me marcó profundamente.”
Ese gesto se transformó en encuentro quince años después, en el portal de una iglesia en el centro de San Salvador. Allí conoció a Anastasia, recostada entre cartones viejos. “Al tomar café con ella sentada en la cuneta, comencé a imaginar su historia. A pesar de sus frases incoherentes, me conmovieron su resiliencia y su ternura.”
Pero como ocurre en la vida real —y como ocurre en el texto— los indigentes desaparecen. “Un día al llegar, ella también había desaparecido.”
Ese vacío se quedó en su memoria. Y cuando Lidia asistió a un taller de dramaturgia en TNT Chalatenango, Anastasia regresó. “En aquel taller, quince años después, la inmortalicé.”
Escribir el monólogo fue un acto de restitución: “El monólogo me permitió devolverle la voz a tantas mujeres que como a ella la sociedad silencia.”
El proceso: del miedo a la reivindicación
La primera versión del texto duraba quince minutos. Era apenas un esbozo. Pero la obra comenzó a crecer: una lectura dramática en Chalatenango, un avance en San Salvador bajo la dirección de Enrique Valencia, y luego una transformación profunda que Lidia asumió sola, como actriz, dramaturga y directora.
“Al inicio tenía mucho temor: la veía como una cima muy alta. Era mi primer monólogo largo, y estaba sola ante el público.”
En el camino, dos aliados fueron clave: “Luna Bella colaboró en el apoyo logístico, mientras que David Osegueda aportó la música en vivo y digitalizó las canciones que compuse para la obra.”
El estreno llegó en diciembre de 2025 en el Centro Cultural Leyla, espacio que acogió el crecimiento del montaje y su conexión con el público.
En el montaje actual, la música en vivo de Fabio Rivas Rivera aporta una energía vital que convierte la armónica en un pulso emocional dentro de la obra. “Su fuerza me impregna y hasta me hace bailar en escena.”
La producción está a cargo de Gritos de Mujeres Teatro, colectivo fundado por Ocampo para visibilizar historias que nacen desde la memoria, la calle y la resistencia cotidiana.
Lo que la obra quiere provocar: una mirada que ya no se aparta
Lidia lo expresa con una claridad que atraviesa: “Quiero que el público salga conmovido, alegre y transformado; que nunca vuelva a mirar a una persona en condición de calle con indiferencia.”
Porque aunque ¿Loca yo? es un espectáculo, está hecho de la realidad de miles de mujeres violentadas y marginadas que se defienden solas.
“Anastasia es todas las mujeres que han resistido, y su voz es un recordatorio de que la dignidad siempre merece ser defendida.”
Lo inesperado: una hija que entiende, un país que escucha
El público ha llorado, reído, se ha quedado en silencio. Pero la reacción más inesperada llegó de su hija: “Ahora entiendo, mami, por qué haces teatro.”
Ese momento, dice Lidia, no tiene precio.
Sobre el futuro, ella imagina caminos abiertos: “Deseo recorrer todo El Salvador con mi monólogo y traducir la obra a lengua de señas. También romper aún más la cuarta pared.”
¿Loca yo? es una obra que se ríe, se desgarra y se levanta.
Funciones y detalles
Actriz y dramaturga: Lidia Ocampo
Dirección: Luis González
Música en vivo: Fabio Rivas Rivera
Producción: Gritos de Mujeres Teatro
Entrada general: $6 (preventa disponible)
Lugar: Centro Cultural Leyla Colonia La Rábida, 31 calle oriente y 12 avenida norte N°623 Disponible en Waze y Google Maps.
Funciones:
Agosto 2026: Viernes 28 y sábado 29 — 7:00 PM Domingo 30 — 5:00 PM
