Paz y Luciérnagas: Memoria y Crítica Cultural
Explora 'Paz y Luciérnagas' de Lauri Cristina García Dueñas, un artículo que reflexiona sobre la historia reciente de El Salvador, la guerra civil y la película 'Luciérnagas en el Mozote'. Cuestiona narrativas oficiales y defiende el derecho a la libertad de expresión.
DICIEMBRE 2025ARTÍCULOS Y EDITORIALES
Lauri Cristina García Dueñas
1/23/20263 min read


Paz y Luciérnagas: Memoria y Crítica Cultural
Por Lauri Cristina García Dueñas
I Paz
Nací el 7 de febrero de 1980. El año en que inició la guerra civil en El salvador. El 16 de enero de 1992, a mis 11 años, viví el día más feliz de mi vida. Mi papá me cargó en su espalda. Terminaba la guerra civil, se celebraba la firma de los Acuerdos de Paz en el castillo de Chapultepec. Las personas que quería y la población en general ya no iban a ser ultimadas por su ideología o creencias. Eso costó 75000 personas caídas,, 12000 personas lisiadas, 8000, desaparecidas. Como joven, disfruté la apertura democrática, en mi niñez y juventud, tuve amistades de ambos bandos, tuve amistades de ambos bandos sentados en la misma mesa. A veces, era tenso, pero la gente lograba llegar a la paz, al entendimiento. En mi amado colegio Externado de San José; fui compañera de estudios de personas de izquierda y de hijos de altos mandos militares. Jugamos juntos, aprendimos juntos, crecimos juntos. Las infancias no sabíamos tanto de ideologías. Nadie niega el fenómeno de la violencia extrema de posguerra que tanto daño nos causó. Migré, volví. Nunca, nunca, nunca pensé que expresar lo que uno cree o piensa en El Salvador podría volver a ser peligroso. Ahora no es un buen momento para el paisito, en cuestiones de libre expresión. Existe desigualdad muldimensional como antes del conflicto. Pobreza, miseria, inflación, gentrificación, violencia en variadas formas. Lo que quiero decir aquí es que es sumamente importante la memoria histórica. Los pueblos que desconocen su historia están condenados a repetirla. Estudiar historia no debe ser perseguido o condenado. No podemos negar el pasado. Cierro los ojos, quiero volver a sentir esa felicidad que sentí el 16 de enero de 1992 a mis 11 años, el día en que se firmó La Paz. Ojalá. Un día. Todas y todos los salvadoreños, tan distintos que somos, podamos convivir en paz y plenitud. Eso nos deseo.
II
Luciérnagas
No me gustó la película “Luciérnagas en el Mozote” (2023) estrenada en El Salvador en 2025, del fallecido director Ernesto Melara y los productores Elias Axume y Bob Yari, apoyada por la presidencia, el ministerio de Defensa y el ministerio de Turismo de El Salvador. Me dio cólera. La vi en cines, aunque un colega llamó a no darle ni un dólar. Pero como toda espectadora y columnista, tenía que verla en gran formato para poder opinar y/o criticarla.
No caeré en el error de pedirle a una obra de ficción que sea fiel a la realidad o que cumpla los estatutos del cine documental. No. Pero lo más peligroso de la cinta es una frase, aparentemente inofensiva, del personaje niño protagonista que nos intenta convencer de que los soldados y los guerrilleros durante el conflicto armado de El Salvador (1980-1992) “eran lo mismo”. Algo que hemos escuchado en la propaganda del gobierno de turno.
Luego, podríamos reflexionar sobre la libertad creativa dentro del arte. ¿Un director que tenía el apoyo de la presidencia, el ministerio de Defensa y el de Turismo podía tener libertad creativa para relatar una historia dentro de una masacre de mil personas, la mayoría mujeres e infancias, perpetuada por miembros del ejército, cuyos responsables no han sido llevados ante la justicia? Yo creo que no. Y sin libertad creativa, el arte no es arte. Creo.
¿Se puede pretender entretener o divertir a las y los espectadores a partir de un hecho histórico que causó tanto dolor en una población? Quizás en los términos hollywoodenses que han filmado hasta la saciedad la guerra de Vietnam y la Segunda Guerra Mundial. Reproduciendo el contenido ideológico de los interesados.
Quiero rescatar algunas cosas de la película: cierto contexto histórico, la dirección de arte y el diseño de vestuario, el libro en el que está basada la película (Las mil y una historias de Radio Venceremos de José Ignacio López Vigil, UCA Editores, 1991), que seguirá siendo un gran libro por los siglos de los siglos, y las actuaciones de Paz Vega, Ermis Cruz, Mateo Honles, Mena Suvari y Juan Pablo Shuk. Creo que, sobre todo, el personaje de Vega nos hace entender por qué algunas personas se incorporaron a la guerrilla. El guion es lo que falla estrepitosamente. Y el guion es el andamio de toda historia.
Esta película deja abierto el debate de la ética dentro del cine bélico y de “entretenimiento” hollywoodense y de la denunciada propaganda dentro de las obras de arte. Véanla para ver si les da cólera como a mí.
Propaganda. Del latín mod. [Congregatio de] propaganda [fide] '[Congregación para] la propagación [de la fe]'. f. Acción y efecto de dar a conocer algo con el fin de atraer adeptos o compradores.
Textos, trabajos y medios empleados para la propaganda.
Asociación cuyo fin es propagar doctrinas, opiniones, etc.
Sinónimos o afines de «propaganda»
publicidad, promoción, reclamo, difusión, divulgación, publicación, bombo.
anuncio, folleto, panfleto, publicidad.
