Una carta para el hijo que quizá nunca llegue, escrita por Cristian Daniel Sánchez Morales, escritor colombiano que imagina la ternura antes de conocerla.
Para cuando sea papá es una carta íntima escrita desde la incertidumbre, la vulnerabilidad y la esperanza. En ella, el autor imagina a un hijo que quizá nunca llegue, pero que ya ocupa un lugar profundo en su vida. Con una voz honesta y emocional, reflexiona sobre el miedo a no ser suficiente, el deseo de transmitir belleza y la posibilidad de que la memoria afectiva sobreviva incluso cuando todo lo demás se desvanezca. El texto se convierte en un puente entre lo que se sueña y lo que tal vez nunca suceda, revelando la ternura de un hombre que aprende a amar desde la imaginación. Es una pieza que dialoga con la fragilidad humana, la herencia emocional y la necesidad de dejar algo luminoso en el mundo. Sobre el autor: Cristian Daniel Sánchez Morales (Bogotá, 17 de septiembre) es músico y escritor. Ha participado en talleres de escritura creativa, publicado en revistas literarias como Anticosa y Kametsa, y es fundador de Dorotea Editorial. Autor de Génesis (2021) y Naces, escribes y mueres (2023), su obra explora la sensibilidad, la memoria y las formas íntimas del afecto.
SEPTIEMBRE 2026POESÍA Y NARRATIVA SEPTIEMBRE 2026
Cristian Daniel Sánchez Morales
9/24/20263 min read


Una carta para el hijo que quizá nunca llegue, escrita por Cristian Daniel Sánchez Morales, escritor colombiano que imagina la ternura antes de conocerla.
Algo sobre mí.
Cristian Daniel Sánchez Morales nació en Bogotá, Colombia, el 17 de septiembre. Con una formación en Música y Literatura, desarrolló desde los 17 años un profundo interés por la escritura participando en talleres y algunos clubes de escritura locales. En 2020 fue publicado en la revista bogotana Anticosa y participó, junto con Ita Editorial, en la obra antológica Más allá de la oscuridad. En 2021 asistió a talleres de escritura creativa y corrección de estilo en la Universidad Libre de Colombia. Ese mismo año, en noviembre, publicó su primer libro independiente, Génesis, bajo el sello de Dorotea Editorial, editorial fundada por él en ese mismo año. En 2022 fue seleccionado para participar en el Primer Festival Internacional de Poesía de ERGO, donde presentó dos microrrelatos. Un año después, en 2023, publicó su segundo libro independiente, Naces, escribes y mueres, esta vez en formato exclusivamente digital y nuevamente bajo el sello de Dorotea Editorial. En 2024 realizó su publicación más reciente hasta entonces, colaborando con la revista Kametsa.
Siempre tuve miedo de que alguien pudiera proyectarse en mí, porque no soy la persona más madura, ni la más inteligente. No tengo la mejor salud ni el pensamiento más crítico de todos. Soy solo yo, con las ideas que tengo en la cabeza todo el tiempo, intentando hacer lo mejor que puedo con lo que se me atraviesa. A veces ni siquiera sé si estoy haciendo las cosas bien.
No sé todavía si nos vayamos a conocer. No estoy seguro de eso. De lo que sí estoy seguro es de que quiero que nazcas con los ojos de tu mamá, que, curiosamente, todavía no conozco tampoco, pero estoy seguro de que tiene los ojos más lindos que puedan existir. Quiero imaginar que vas a tener un don artístico casi innato, la espontaneidad que caracteriza a los niños y una sonrisa que me hará reír de solo escucharla. Vas a tener el poder de hacerme sentir feliz en los días más difíciles y de preocuparme por la fragilidad que te acompañará durante muchos años.
Quiero que tengas una infancia que yo pueda recordar incluso cuando ya no sea capaz de recordar muchas otras cosas. Que alguna vez me tomes de la mano sin saber que, para mí, ese pequeño gesto va a significar que todo lo que hice antes de conocerte tuvo algún sentido.
Quiero enseñarte las canciones que alguna vez me salvaron, llevarte a los lugares que me hicieron feliz y contarte historias sobre una versión de mí que probablemente ya no exista cuando llegues.
Y quizá eso sea lo más extraño de todo: estoy escribiéndote sin saber si algún día voy a poder llamarte por tu nombre. No sé si voy a estar ahí para verte crecer, si voy a conocer tu primera palabra, si voy a presenciar el momento en que descubras algo que te apasione o si alguna vez vas a preguntarme por qué me gusta tanto la música triste. Aun así, hay una parte de mí que ya te está esperando.
Tal vez nunca llegues. Tal vez esta carta termine siendo solamente la forma que encontré de hablarle a alguien que todavía no existe. Y quizá algún día la lea yo mismo, mucho más viejo, preguntándome en qué momento dejé de imaginarte.
Pero si alguna vez llegas a mi vida, quiero que sepas algo: antes de conocerte ya te había querido un poco. No porque supiera quién ibas a ser, sino porque durante mucho tiempo tuve miedo de no tener nada que ofrecerle al mundo y, de alguna manera, imaginarte me hizo pensar que quizá todavía podía dejar algo bonito detrás de mí.
Porque, aunque nunca llegues a saberlo, durante un tiempo hubo alguien que, sin conocerte, se sentó a imaginar cómo sería tu sonrisa.


